Un crucero de la empresa Norwegian Cruise Line chocó contra un pequeño iceberg en Alaska, cerca del glaciar Hubbard, el sábado 25 de junio. A bordo de la nave había cerca de 2.000 personas, entre pasajeros y tripulación, pero no se reportaron personas heridas. Tras el incidente, las siguientes paradas previstas en del crucero fueron canceladas y este jueves la nave llegó al puerto de Seattle. Según indicaron desde la empresa, el crucero sufrió daños en la proa de estribor, pero continuó navegando hasta llegar hasta el puerto de Juneau, una parada habitual en el recorrido de los cruceros turísticos, a primera hora del lunes para realizar una revisión técnica. Luego de la parada de seguridad, la nave, que se encuentra en actividad hace 20 años, regresó a una velocidad moderada al puerto en el que inició la travesía, en Seattle, y sus pasajeros volvieron a tierra firme, sanos y salvos. Las siguientes paradas que la nave tenía en su itinerario fueron canceladas. Respecto a los motivos que provocaron el accidente, el vocero de la compañía detalló que al momento de la colisión las condiciones climáticas eran adversas y una densa niebla limitaba la visibilidad. Por ese motivo, el crucero golpeó con un “gruñidor”, es decir, un pequeño iceberg del tamaño de un piano de cola. «Aquí el vídeo del Norwegian Sun impactando el iceberg en su travesía por Alaska. Difícil no pensar en el Titanic al ver algo así, gracias a Dios no tuvo el mismo final», publicó la cuenta @CrucerosPR. El texto fue acompañado de un video del momento del golpe en donde se escuchan los comentarios desesperados de los pasajeros.
Fuente: Página/12