Dos semanas atrás el apodo de “El Gordo Fabri” ganó espacio en los medios de la región cuando la celda que ocupa en la cárcel de Piñero fue allanada a partir de una serie de escuchas judicializadas en las que quedaba expuesto que seguía con la actividad por la que estaba siendo juzgado por el Tribunal Oral Federal 3 de Rosario: el narcomenudeo. El hombre, identificado como Fabricio Martín Monsalvo, fue condenado junto a otras 16 personas (ocho de las cuales ya tenían sentencias previas) como parte de una organización que vendía drogas en Venado Tuerto, Firmat, Rufino, Melincué y Coronda. Fabri recibió una pena única de 11 años como coautor de tráfico de estupefacientes en la modalidad de comercio agravado por la intervención de tres o más personas en forma organizada. Entre los condenados también se encuentra Martín Ezequiel Cardozo, quien recibió una pena de 5 años de prisión que se le unificaron en la sentencia de prisión perpetua a la que condenado en noviembre 2018 por el asesinato del remisero Horacio Colberg, ocurrido en mayo de 2016 en el barrio Costa Esperanza de Villa Gobernador Gálvez, un hecho en el cual también fue sentenciada Karen Ayelén Trejo como culpable de los delitos de homicidio críminis causa y robo calificado por el uso de arma de fuego. Colberg, tenía 52 años y se ganaba la vida conduciendo un remís desde hacía una década, aunque 15 días antes de ser asesinado había cambiado de lugar de trabajo: uno de sus hijastros había abierto una remisería y le pidió que empezara a trabajar con él. Una denuncia presentada por el intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, derivó en una investigación que llevó a la condena de 17 personas por la venta de drogas en el primer juicio oral y público realizado por la Justicia Federal de esa localidad. “En 2018 denuncié diez lugares de venta de drogas en la ciudad. Por eso, semanas atrás me presenté a declarar en el juicio en calidad de denunciante y testigo”, explicó el intendente en Twitter. “Estamos convencidos de continuar denunciando estos actos delictivos para que se sigan desbaratando bandas que venden droga y que afectan la seguridad de los venadenses”, indicó Chiarella. La acusación del intendente, surgida a partir de denuncias en el Buzón de la Vida, hizo foco en varios domicilios del barrio venadense de Villa Moisés y desembocó en 20 allanamientos realizados por fuerzas federales el 27 de febrero de 2019 en los que se secuestró droga, elementos de fraccionamiento y corte, dinero en efectivo, celulares, vehículos y armas de fuego. El pasado 8 de junio el Tribunal Federal 3 de Rosario se constituyó en Venado Tuerto. La teoría fiscal, a cargo de Federico Reynares Solari, era sobre narcomenudeo direccionado desde las cárceles con “gerentes” locales y vendedores callejeros. Teniendo como detalle que entre los investigados había personas vinculadas a otros delitos (contra la propiedad; y portación, tenencia y abuso de armas entre otros) que nada tenían que ver con el tráfico de drogas ni tenían condenas previas por eso. Pero al menos siete de los investigados estaban presos en cárceles provinciales: cinco en Piñero y dos en Coronda. Mientras que 8 de los involucrados ya habían tenido sentencias en su contra. Una semana antes de que el tribunal resolviera la situación de los encausados, se hicieron otros 17 allanamientos en Venado Tuerto, Firmat y Rufino a pedido del fiscal Javier Arzubi Calvo y ordenados por el juez federal Aurelio Cuello Murúa. Uno de los lugares allanados fue la celda del Gordo Fabri en Piñero. Tras el sacudón, buena parte de la banda fue condenada. El Gordo Fabri recibió una pena única de 11 años como coautor de tráfico de drogas en la modalidad de comercio agravado por la intervención de tres o más personas en forma organizada. También fueron penados bajo esa figura Guillermo Sebastián López, a 9 años; Lucas “Toro” Videla Mirazu, a 7 años y 9 meses; Jesús Alberto Beltrán y Lucas Damián Spada, a 7 años; Natalí Rafaela Castelli, a 6 años y 6 meses; Natalí Caroline Macedo González y Georgina Ayelén Fernández, a 6 años; y Martín Ezequiel Cardozo (quien cumplía prisión perpetua). Otros sentenciados fueron Lucas Leonel Benítez, a 5 años y 6 meses; Denis Enrique Tognoni, a 5 años; Cristian Leonardo Pérez, a 4 años y 6 meses; Florencia Natalí Pessarello Aguilera y Facundo Alejandro Ramiro “Palín” Rodríguez, a 4 años, todos por tráfico de estupefacientes en la modalidad de comercio. Mientras que Rosa Haydee Rodríguez, Maira Jaquelina Crespo y Belén Cristina Fernández fueron condenadas a 3 años de ejecución condicional como partícipes secundarias del tráfico de drogas en la modalidad de comercio. Finalmente, el tribunal resolvió absolver por el beneficio de la duda a Walter Castelli y al agente del a policía federal Luis Emiliano Bonahora Curi y dio lugar a los pedidos de suspensión de juicio para Romina Daiana Rocío Pietracola y Juliana Anahí Chávez, por el término de un año.
Fuente: La Capital (Rosario)