El vuelo AV44 ( operado en equipo boieng 787 -8) que cubría la ruta Bogotá-Ciudad de México realizó una parada no prevista en Cancún con el objetivo de desembarcar a un pasajero disruptivo.
Durante el vuelo el comportamiento del pasajero y su intención de abrir una de las puertas del avión despertó las alertas de la tripulación, la cual de manera oportuna lo controló -tal como la normatividad lo indica- para evitar que se pusiera en riesgo el vuelo. A la llegada del avión a Cancún el pasajero fue puesto a disposición de las autoridades competentes y el resto de pasajeros continuaron su viaje.
Entre 2018 y la fecha, se ha duplicado el número de pasajeros disruptivos, que por su mal comportamiento o conductas inadecuadas afectaron el cumplimiento de itinerarios, la operación regular de los vuelos, a la tripulación y a los demás pasajeros.
Avianca hace un llamado urgente a fortalecer la regulación sobre pasajeros disruptivos y reitera su compromiso para continuar trabajando de la mano con la Aeronáutica Civil, las autoridades reguladoras, migratorias, demás aerolíneas y concesionarios para el beneficio de todos los viajeros y la industria.