El litigio entre el gobierno federal argentino y la Ciudad de Buenos Aires por el cierre de las clases presenciales tuvo anoche un nuevo giro. La Justicia Federal volvió a suspender las clases presenciales en la capital argentina. El juez en lo contencioso administrativo federal Esteban Furnari aceptó un pedido del Gobierno y resolvió dejar sin efecto la medida cautelar que había dictado la Justicia porteña a favor de clases presenciales en la ciudad de Buenos Aires para acabar con “la gravedad institucional y el escándalo jurídico” que conlleva la decisión porteña. El juez hizo lugar al planteo de inhibitoria y ordenó remitir la causa a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El fallo de Furnari le da al Gobierno del presidente Alberto Fernández un motivo para festejar, pues buscaba exhibir una decisión judicial favorable que opacara la sensación de triunfo del domingo a la noche del alcalde bonaerense Horacio Rodríguez Larreta. Al mismo tiempo, envía un mensaje a los colegios, que se contrapone con el que mandaba a abrir sus puertas, y a los padres, que habían llevado a sus hijos a clases presenciales. Apenas se conoció el fallo estallaron ruidosos cacerolazos en diversos puntos de la ciudad de Buenos Aires para protestar por esta decisión judicial. Furnari se dio el lujo de advertir a los camaristas porteños que actuaba en defensa de la Constitución Nacional, para restablecer el orden público. Escribió que no estaba en su ánimo “generar mayor incertidumbre en la sociedad”, sino “arrojar luz respecto de cuestiones que debieron permanecer al margen de una confusión”, generadas por el fallo porteño que, sostuvo, “receptara apenas el sentir popular de una parte importante de aquella, llevando efímeras expectativas a sus integrantes”. El equipo de abogados de Rodríguez Larreta estaba analizando el fallo del juez Furnari. Ante la consulta de si acatarían el fallo, las fuentes consultadas por el diario respondieron: “La verdad es que no sabemos. Estamos analizando si tiene competencia esta Cámara cuando la Corte ya manifestó que es competencia de ellos definir el tema”. El lunes, la Procuración del Tesoro de la Nación había pedido la inhibitoria de la justicia porteña y que se mantenga la aplicación del decreto que suspendía las clases presenciales hasta el 30 de abril en el Área Metropolitana de Buenos Aires. El planteo de la Procuración del Tesoro, que encabeza el kirchnerista Carlos Zannini, fue presentado ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal y recayó en el Juzgado Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal Nº 2, cuyo titular es el juez Furnari, quien ayer se expidió.
Fuente: El País (Montevideo)