Encontraron una mantarraya gigante de casi 300 kilos de peso y cuatro metros de longitud, entre el hocico a la cola. Este ejemplar fue capturado el pasado 13 de junio en el río Mekong en Camboya, según lo informó a través de un comunicado el proyecto camboyano-estadounidense de investigación ‘Wonders of the Mekong’. Según informó The New York Times, se trata del pez de agua dulce más grande del que se tiene conocimiento. El récord anterior para un pez de agua dulce recaía en un bagre gigante del Mekong de 293 kilos que fue pescado en Tailandia en 2005, señaló el grupo que ayudó a etiquetar, medir y pesar la raya antes de devolverla al río. La captura de este pez de tamaño récord “pone de relieve lo poco que sabemos sobre muchos de estos peces gigantes de agua dulce”, comentó Zeb Hogan, biólogo de peces de la Universidad de Nevada. Los peces de agua dulce son aquellos que pasan toda su vida en agua dulce, a diferencia de las especies marinas gigantes como el atún rojo y el marlín. Otros peces migran entre agua dulce y salada, como el enorme esturión de la especie beluga. La raya, sacada de las turbias aguas del río Mekong en Camboya, medía 3,96 metros de largo antes de ser devuelta al río. Y con casi 300 kilos, pesaba 6,8 kilos más que un bagre gigante del Mekong capturado en Tailandia en 2005. Si bien esta especie de raya gigante tiene una púa venenosa extremadamente peligrosa que puede alcanzar casi 1 pie de largo, por lo general no son una amenaza para los humanos. Más a menudo, terminan en el mercado como fuente de proteína barata. Los pescadores en Camboya primero alertaron a Hogan y su equipo en el Proyecto Wonders of the Mekong, que trabaja para proteger la diversidad acuática del río del sudeste asiático y está patrocinado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, que habían atrapado una raya más grande que la que nadie había visto jamás. Los miembros del equipo corrieron a la pequeña isla fluvial, llamada Koh Preah, y alinearon tres balanzas industriales. Usando una lona, sacaron la raya del agua y la colocaron en la balanza para verificar su peso. El descubrimiento se produce menos de un mes después de que otra raya gigante, que pesaba 181 kilos, fuera capturada y liberada cerca.
Fuente: Los Andes (Mendoza)