El ex presidente de Angola José Eduardo dos Santos falleció en Barcelona a los 79 años después de llevar varias semanas conectado a soporte vital tras ser hospitalizado en la clínica Teknon a finales de junio después de sufrir un deterioro de su salud en pocos días. El ex dirigente angoleño recibía tratamiento en esta clínica desde 2019 y sufrió un paro respiratorio que lo dejó en coma inducido, hasta su muerte este viernes por la mañana. Tras conocerse la noticia, el Gobierno del país africano emitió un comunicado en el que ponía «en conocimiento de la opinión pública e internacional con un sentimiento de gran dolor y consternación el fallecimiento» de José Eduardo dos Santos». El actual presidente João Lourenço anunció un luto nacional de cinco días desde ayer para «todo el territorio nacional y en las misiones diplomáticas y consulares» de Angola. «Mientras dure el duelo, la bandera nacional deberá colocarse a media asta y los espectáculos y manifestaciones públicas tienen que ser cancelados», indican desde el Ejecutivo angoleño para «honrar» la memoria de dos Santos. Sin embargo, siguen las sospechas por su muerte. Hace cinco días la hija del fallecido, Tchizé dos Santos, denunció ante los Mossos d’Esquadra un complot para acabar con la vida de su padre y pidió protección. Tras conocerse su fallecimiento, Tchizé instó a que el cuerpo del ex presidente sea preservado y que no sea entregado hasta que se realice la autopsia oportuna, ante el temor de que pueda ser trasladado a Angola. La denuncia fue por los presuntos delitos de tentativa de homicidio, omisión del deber de socorro, lesiones por imprudencia grave y revelación de secretos por parte de personas de su entorno. La familia, representada por los despachos Carmen Varela Abogados de Familia y Molins Defensa Penal, sospecha que dos Santos pudo ser víctima de una conspiración para matarlo y evitar que apoyase a la oposición en las elecciones de Angola del próximo agosto. En este sentido apuntan a la actuación de personas muy cercanas al ex presidente, pese a que la policía sigue investigando la denuncia. Ahora se está a la espera de los informes médicos sobre las causas de la muerte. Dos Santos gobernó Angola entre 1979 y 2017 y fue uno de los dirigentes africanos en el poder más tiempo. Su mandato estuvo marcado por numerosos casos de corrupción. Pese a la estabilidad que procuró al país, con crecimiento económico, la mayor parte de la sociedad angoleña siguió en la pobreza lo que generó desigualdad.
Fuente: El Mundo