Una banda delictiva integrada por tres hombres que acababan de desvalijar una casa a punta de cuchillo en la localidad bonaerense de Canning, fueron detenidos luego de más de 50 kilómetros de persecución en la zona de emergencia conocida como «Villa Palito», donde trataron de ocultarse. Fuentes judiciales indicaron que los presuntos autores de la entradera ocurrida este miércoles en el interior de una vivienda ubicada en Los Eucaliptos al 1000, amenazaron a sus propietarios con un arma blanca, a quienes despojaron de sus pertenencias de valor.
De acuerdo al relato de las víctimas, los asaltantes habrían ingresado a la propiedad saltando un paredón de una casa lindante, que estaba abandonada. En primera instancia, los malvivientes redujeron a una mujer de 49 años, pero al notar la presencia del denunciante, que estaba en el patio frontal de la vivienda, huyeron del lugar, con un botín compuesto por tres computadoras portátiles, tres celulares y dinero en efectivo. Los ladrones escaparon por una ventana, abordaron un auto Fiat Doblo color negro que estaba estacionado en cercanías del sitio del robo y se fugaron a toda velocidad.
Sin embargo, fueron perseguidos a los pocos minutos por las autoridades. Alertados de lo sucedido por medio de un llamado al 911, los efectivos de la Comisaría 6ta de Ezeiza emprendió un rastrillaje por la zona, en busca de los sujetos con las características descritas por el damnificado. Personal policial advirtió que el vehículo involucrado en el asalto circulaba por la arteria de Mariano Castex sentido AU. Ezeiza-Cañuelas, donde comenzó la persecución, que terminó en Villa Palito, de la localidad de San Justo.
Los acusados descendieron del rodado, e ingresaron a un domicilio situado en San Martin al 500, donde los aprehendieron, con la colaboración de agentes de UTOI de La Matanza. Como resultado del allanamiento de urgencia, cayeron tres individuos de 28, 29 y 29 años, imputados por el delito de «robo agravado», como así también la incautación de los elementos sustraídos. Los tres sospechosos quedaron tras las rejas, a disposición de la fiscal Florencia Belloc, a cargo de la UFI 1 de Ezeiza, y la asistencia de Federico Ricart, a cago de la secretaría.
Fuente: Diario Crónica