Hasta el momento se han producido 25 detenciones pero en la lista de objetivos hay 50 hombres y mujeres. Todos los detenidos son alemanes, con la excepción de dos rusos, y muchos tienen formación militar o son reservistas. Uno de los detenidos y figura de relieve en este movimiento, que no reconoce la Alemania actual, es un soldado en activo del Mando de Fuerzas Especiales de la Bundeswehr (KSK).
En Berlín fue arrestada por los mismos motivos la jueza y ex diputada del partido Alternativa para Alemania (AfD), Birgit Malsack-Winkemann. «Agotaremos todos los instrumentos para apartar completamente al acusado de la judicatura», declaró el miércoles la senadora de Justicia de Berlín, Lena Kreck (Partido de Izquierda), al ser preguntada al respecto. Malsack-Winkemann ocupó un escaño en el Bundestag por la AfD de 2017 a 2021, y en marzo de 2022, volvió a la judicatura. concretamente al Tribunal Regional de Berlín.
La Fiscalía alemana ha detallado en un comunicado en su página web que los detenidos son «presuntos miembros y seguidores de una organización terrorista» que tiene por finalidad «eliminar el orden constitucional de la República Federal de Alemania e instaurar un Estado inspirado en el Reich alemán de 1871. El grupo, altamente heterogéneo, supuestamente planeaba, entre otras cosas, asaltar el edificio del Reichstag, provocar condiciones similares a las de una guerra civil atacando el suministro eléctrico y deponer al gobierno federal para luego tomar el poder.
Para el momento de la «toma del poder», se dice que ya habían seleccionado personas para importantes puestos ministeriales. La jueza Malsck-Wikemann era una de las elegidas . Los principales investigadores describen la operación de hoy contra el grupo como algo sin precedentes: «Esto supera todas las dimensiones en términos de alcance». Los arrestos han tenido lugar en los estados federados de Baden-Wurtemberg, Bavaria, Berlín, Hesse, Baja Sajonia, Sajonia y Turingia, mientras que dos personas han sido detenidas en Austria e Italia, respectivamente.
A ello se suman redadas y registros en 130 propiedades en otros cuatro estados federados de Alemania. El Kremlin afirma que no puede sospecharse de la participación de Rusia en este supuesto complot de extrema derecha para derrocar al Estado alemán, informa Xavier Colás. «Esto parece ser un problema interno de Alemania», ha dicho el portavoz Dimitri Peskov. «No se puede hablar de interferencia rusa».
Fuente: El Mundo (España)