Un centro de recepción de inmigrantes británico ha sido blanco de bombas incendiarias el domingo, según los medios de comunicación y la policía local, en medio de un número récord de personas que cruzan el Canal de la Mancha en pequeñas embarcaciones. Los investigadores han determinado que «se lanzaron entre dos y tres artefactos incendiarios contra los locales» de los servicios de inmigración del Ministerio del Interior, según la policía de Kent.
La policía ha avanzado que se ha registrado un herido leve y que «el sospechoso ha sido identificado y localizado». Lo que no han confirmado por ahora es la muerte del sospechoso, que según la prensa británica, se habría suicidado. El secretario de Inmigración, Robert Jenrick, ha calificado el hecho como un «grave incidente en Dover» y ha enviado sus condolencias en Twitter a «los afectados», así como su «agradecimiento» y «admiración» a las fuerzas policiales que continúan con su «vital labor de mantenernos seguros».
La diputada local Natalie Elphicke se ha declarado «profundamente conmocionada por lo ocurrido hoy en Dover», y dice que había hablado con el secretario de inmigración al respecto. El ataque se produce cuando casi 1.000 inmigrantes llegaron a las costas del Reino Unido el sábado tras cruzar el Canal de la Mancha, según datos del gobierno británico. Ya son casi 40.000 desde el comienzo del año -muchos más que en todo 2021- los que han realizado la peligrosa travesía en pequeñas embarcaciones a través de uno de los estrechos más transitados del mundo.
Un portavoz del Ministerio del Interior británico se limitó a decir que el Ministerio del Interior tenía conocimiento de un incidente y que se había enviado a la policía al lugar de los hechos, declinando «en este momento» hacer más comentarios. El gobierno, que se esfuerza por cumplir su promesa de controlar la inmigración con el Brexit, tiene un plan muy controvertido para enviar a Ruanda a los solicitantes de asilo llegados ilegalmente.
Fuente: El Mundo