Un convoy civil de vehículos que iba a recoger a familiares que huían de los territorios ocupados de Rusia ha sido bombardeado este viernes, en Zaporiyia, dejando al menos 25 personas muertas y alrededor de 50 heridos, entre los que hay niños. Algunas fuentes hablan de 62 hospitalizados.
Un enorme socavón en la escena del crimen da cuenta de la magnitud de la tragedia. El impacto, uno de una ráfaga mortal lanzada presuntamente desde territorio ruso, sembró el caos, hizo añicos cristales y metal, además del mencionado reguero de víctimas. En su gran mayoría eran civiles que trataban de asistir a sus seres queridos, que se encuentran en el territorio anexionado este viernes por Rusia, para llevarlos a un lugar más seguro.
Después de la lluvia de proyectiles, se cree que 16 procedentes al menos en parte de una batería S-300 rusa, el asfalto quedó cubierto de cadáveres. El convoy se encontraba a las afueras de la ciudad de Zaporiyia y se dirigía a Jersón, ocupada por los rusos, para regresar luego a territorio ucraniano. «Llegamos a una línea, para unirnos a la columna que iba a Jersón», relató una testigo a la cadena BBC. «Salimos a ver qué número teníamos en la cola. El primer cohete impactó, tras los vagones».
Andriy Yermak, jefe del gabinete presidencial de Volodimir Zelensky, acusó a Rusia de «terrorismo de Estado». «Las personas que fueron atacadas se encontraban mayormente dentro de sus coches o al lado», detalló Sergey Ujryumov, jefe de la unidad de explosivos de la Policía de Zaporiyia, en declaraciones recopiladas por el medio Al Jazeera. Ujryumov señaló que el ejército ruso «sabía las coordenadas del convoy». «No fue un ataque accidental, sino perfectamente deliberado».
Oleksandr Staruj, jefe de la administración militar de esa región, al sur de Ucrania, escribió en Telegram: «El enemigo bombardeó con misiles un convoy humanitario civil a la salida del centro regional. La gente hacía cola para salir hacia el territorio temporalmente ocupado para recoger a sus familiares, para llevar ayuda. Hay muertos y heridos». Destacó que al lugar habían acudido equipos de rescate y médicos.
Fuente: El Mundo