Este sábado se confirmó que una cuarta persona falleció a causa de la extraña neumonía que apareció en Tucumán y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, confirmó que fueron a causa de la legionella o enfermedad del legionario, una enfermedad bacterial que causa infección pulmonar la cual puede llevar a la muerte. «Lo que hay es un brote de legionella con neumonías bilaterales, en algunos pacientes son de consideración, son graves», contó Vizzoti, quien agregó que desde el ministerio se tomaron todas las medidas para «llevar tranquilidad» y confirmó que el contagio se produce «por inhalación». La ministra detalló que se tomaron «cuatro muestras de las cuales tres fueron respiratorias y una cuarta una punción de las cuales se aisló en la PCR la bacteria legionella y se está tipificando durante el día de hoy el apellido de esa bacteria y la sospecha es que sea legionella pneumophila». En los últimos días cuatro personas fallecieron por neumonía bilateral y otros siete pacientes se encuentran cursando la enfermedad que causa la bacteria llamada Legionella, de los cuales cinco permanecen internados, algunos en grave estado y con asistencia respiratoria mecánica. El pasado martes, cuando el ministro de Salud de esa provincia, Luis Medina Ruiz, confirmó la primera muerte por este brote, advirtió que todavía no se había determinado si se trataba de «un virus o de una bacteria», ahora Vizzotti confirmó que se trata de legionella.
Esta enfermedad proviene de una bacteria llamada así por una epidemia que en 1976 azotó a veteranos de la Legión Americana con un saldo de 30 muertos. Al género de bacterias se le llamó legionella y fue aislada en 1977 en el aire acondicionado del hotel de Filadelfia donde se habían reunido los ex militares. Las bacterias que provocan esta enfermedad del legionario se encuentran naturalmente en los ambientes de agua dulce, como lagos y arroyos, y pueden convertirse en una preocupación de salud cuando se multiplican y propagan en los sistemas de agua artificiales de los edificios. Después de que las bacterias Legionella crecen y se multiplican en el sistema de agua de un edificio, el agua que las contiene puede dispersarse en forma de gotitas lo suficientemente pequeñas como para que las personas las inhalen. Las personas pueden contraer la enfermedad del legionario o la fiebre de Pontiac (la enfermedad más leve) cuando inhalan las gotitas que contienen las bacterias. Otra forma menos común en que las personas pueden enfermarse es al aspirar agua potable que contenga bacterias Legionella. Esto pasa cuando el agua entra accidentalmente a los pulmones al beber. Entre las personas con mayor riesgo de aspirarlas se encuentran las que tienen dificultades para tragar. Por lo general, la enfermedad del legionario y la fiebre de Pontiac no se propagan de una persona a otra.
Fuente: El Cronista