Tras las repercusiones en el ámbito político que tuvo la decisión del Gobierno nacional de declarar al volcán Lanín como «sitio sagrado mapuche», la Administración de Parques Nacionales (APN) retrocedió en su decisión y este viernes determinó «dejar sin efecto la actual resolución», en medio de una gran polémica. En cambio, se hará una convocatoria en los próximos días para trabajar «conjuntamente en una nueva [resolución] que contemple el espíritu federal». Según el comunicado oficial, la APN «manifiesta la intención de continuar con la gestión conjunta y de procesos participativos, de manera federal, con todas las jurisdicciones en las que se emplace un parque nacional». “Es importante mantener junto a la provincia de Neuquén los procesos de toma de decisión que involucren aspectos de dicha área protegida, teniendo en cuenta que desde hace décadas la provincia mantiene una relación respetuosa y armoniosa con las comunidades originarias», se lee en el texto.
Mientras persiste el histórico conflicto territorial entre el Estado, actores privados y comunidades mapuches, que se consideran preexistentes al nacimiento de Argentina como nación, el nombramiento como «sitio sagrado mapuche» causó severas críticas. En concreto, el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, consideró que se trataba de “un acto ilegal”. En tanto, el fiscal de Estado de la provincia, Raúl Gaitán, aseguró que esta iniciativa fue dictada “por un organismo incompetente” y representaba “un avasallamiento de las autoridades nacionales”. Cuando se había lanzado la resolución, desde las comunidades mapuches celebraban la decisión: «Nuestro Pijan Mawiza Lanvn (Volcan Lanin) es asumido como lo que siempre fue: SITIO SAGRADO DEL PUEBLO MAPUCHE. Un hito histórico ante una demanda de hace años», dijo el abogado del Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos Indígenas, Lefxaru Nawel. El objetivo, decía, era «preservarlo del deterioro que está sufriendo a causa de la sobreexplotación empresarial».
Fuente: Ámbito Financiero