El Bayern Múnich agrandó la crisis del PSG, dominado en el juego y en el marcador con un gol de Kingsley Coman en la ida de los octavos de final de la Champions League , condenando a una gran hazaña en la vuelta en Alemania para no comprometer su temporada. Solo la titularidad de Kylian Mbappé, milagrosamente recuperado de su lesión una semana antes de lo previsto, pareció dar aliento a los franceses, que se pueden aferrar a la fuerza de su número 7 para albergar esperanzas de clasificación.
El delantero francés revolucionó a su equipo, tuvo dos buenas ocasiones, marcó un gol anulado por el VAR por fuera de juego y permitió a Messi tener una gran ocasión que desvió Pavard. La media hora de juego de Mbappé lavó la cara del equipo de Christophe Galtier que había quedado sumergido en el juego del Bayern, imperial en la primera mitad con un dominio total, pero con poca puntería ofensiva, algo que en el segundo tiempo logró mejorar con un tanto y luego se encontró con un gran Donnarumma que evitó una goleada.
Los germanos, con un gol de Kingsley Coman —ex PSG— a los 53’ lograron sobrevivir al huracán Mbappé y llevarse del Parque de los Príncipes una victoria que los deja de cara a los cuartos de final de la Champions League por décima vez en los últimos 11 años. PSG se fue con las manos vacías pese a tener chances de empatar y ya piensa en el encuentro de la vuelta, que será en Múnich el próximo miércoles 8 de marzo.
Fuente: Ovación Digital