Estados Unidos liberó a un aliado cercano del presidente venezolano Nicolás Maduro en un canje por 10 estadounidenses encarcelados en el país sudamericano y la extradición de un contratista de defensa fugitivo conocido como “Fat Leonard”, quien está vinculado a un escándalo de sobornos en el Pentágono, informó el gobierno estadounidense el miércoles. El acuerdo representa el intento más atrevido del gobierno de Estados Unidos de mejorar las relaciones con Venezuela y obtener concesiones del autoproclamado líder socialista.
La mayor liberación de prisioneros estadounidenses en la historia del país sudamericano sucede semanas después de que el gobierno de Biden acordó suspender algunas sanciones en su contra, tras el compromiso de Maduro y de una facción de la oposición de trabajar para lograr condiciones libres y justas para las elecciones presidenciales de 2024. La liberación de Alex Saab, un asociado de Maduro que durante mucho tiempo fue considerado un trofeo criminal por Washington, representa una concesión importante al mandatario venezolano.
Las autoridades estadounidenses señalaron que la decisión de concederle clemencia fue difícil pero esencial para poder traer a casa a los estadounidenses encarcelados, un objetivo central de Washington que en los últimos años ha resultado en la liberación de criminales que alguna vez fueron considerados incanjeables. Entre los 10 estadounidenses liberados hay seis que habían sido designados por el gobierno de Estados Unidos como detenidos injustamente.
“Estos individuos han perdido demasiado tiempo valioso con sus seres queridos, y sus familias han sufrido su ausencia todos los días. Estoy agradecido de que su calvario haya terminado al fin”, dijo el presidente Joe Biden en un comunicado. El acuerdo incluye la extradición a Estados Unidos de Leonard Glenn Francis, el propietario malasio de una empresa de servicios navales, que es el personaje central de uno de los mayores escándalos de sobornos en la historia del Pentágono.
Pero el canje, una importante concesión estadounidense, molestó a varios opositores venezolanos que han criticado a la Casa Blanca por mostrarse pasiva mientras Maduro supera reiteradamente a Washington luego de que fracasó la campaña de presión del gobierno de Donald Trump para derrocarlo. En octubre, la Casa Blanca mitigó las sanciones sobre la industria petrolera venezolana después de que Maduro se comprometió a establecer condiciones equitativas para las elecciones de 2024, cuando espera añadir seis años a su mandato que comenzó hace una década y que se ha visto afectado por crisis.
Un plazo fijado para el 30 de noviembre venció y hasta ahora Maduro no ha revertido una prohibición que impide que su principal oponente, María Corina Machado, se postule a la presidencia. Biden dijo a reporteros horas antes que parecía que Maduro “cumplirá su compromiso de celebrar elecciones libres”. Por su parte, los republicanos, compartiendo el sentir de muchos en la oposición respaldada por Estados Unidos, dijo que la liberación de Saab sólo serviría para alentar a Maduro a continuar por un camino autoritario.
Fuente: Los Angeles Times en Español