La princesa de Gales, Kate Middleton, reveló ayer viernes, a través de un vídeo, que está recibiendo tratamiento contra un cáncer que le fue detectado tras someterse a una cirugía abdominal en enero. Por mucho que desde hace dos meses circulasen las especulaciones más disparatadas, la noticia no dejó de producir un escalofrío en el Reino Unido. Kate es una de las figuras públicas más queridas del país.
En el mensaje, de dos minutos y grabado en un banco al aire libre, Kate aparece con la melena suelta y un suéter a rayas, más delgada de lo habitual y con un rictus cansado pero sonriente. No esconde la gravedad de la situación ni el desafío que le ha supuesto a nivel personal y familiar, pero se esfuerza por mandar un mensaje de tranquilidad.
“Estoy bien y poniéndome cada día más fuerte al centrarme en las cosas que me ayudarán a curarme”. “En enero, me sometí a una importante cirugía abdominal en Londres y en ese momento se creía que mi enfermedad no era cancerosa. La cirugía tuvo éxito. Sin embargo, las pruebas tras la operación determinaron que había habido cáncer”, explica.
Y añade que tras ello sus médicos le recomendaron someterse a un tratamiento de “quimioterapia preventiva” que, según el Palacio de Kensington -residencia oficial de los príncipes de Gales- comenzó a finales de febrero. Al igual que cuando su suegro, el rey Carlos III, anunció en febrero que padece cáncer, de nuevo se omite qué tipo de cáncer, en qué fase está y cuál es el pronóstico.
Kate es el tercer miembro de la familia real que anuncia que tiene cáncer desde principios de año. Antes que Carlos III y Kate, fue Sarah Ferguson, la exesposa del príncipe Andrés, hermano del rey, la que anunció en enero que padecía un melanoma maligno, un cáncer grave de piel.
La pareja decidió esperar a que llegasen las vacaciones escolares de Pascua para difundir su estado de salud. Pero entretanto, el debate sobre la princesa bordeó la histeria colectiva. Especialmente, después de que se demostrase que la primera foto que se difundía de ella desde su operación había sido retocada digitalmente, algo que la llevó a tener que pedir disculpas a través de sus redes sociales.
Muchas de esas teorías infundadas señalaban a una supuesta crisis conyugal entre los príncipes de Gales. Para su esposo, Kate tuvo estas palabras: “Tener a William a mi lado es una gran fuente de confort y de tranquilidad”. Y para todos aquellos que, como ella, luchan contra el cáncer lanzó un mensaje de aliento: “Por favor no pierdan la fe ni la esperanza. No están solos”.
Fuente: Diario El País (Montevideo)