Tras 100 días detenido en la Delegación Departamental de Investigaciones de Quilmes (DDI), el cantante L-Gante fue liberado este viernes por la noche por orden del juez Gabriel Castro, tras ser acusado de privación ilegítima de la libertad y amenazas contra dos vecinos de la localidad bonaerense de General Rodríguez.
En su salida, Elián Valenzuela sostuvo en diálogo con los medios: «Me sirvió estar acá más que nada para recapacitar y aprovechar el tiempo para pensar de buena manera. Que justicia se haga siempre. Este tiempo lo aproveché para endurecerme mentalmente, cuidarme un poco más, no darle oportunidades a cosas malas y meterle con todo a lo que a mi me gusta, cumbia 420 pa los negros».
Cabe destacar que el músico fue recibido por un grupo de unas 50 personas, entre familiares, amigos y fanáticos, que se acercaron hasta el lugar de detención. Entre ellos, estaba su mamá, Claudia Valenzuela, quien manifestó sentir «emoción» por lo acontecido: «Estoy contenta, ya pasó. Fue una eternidad».
El juez que el viernes por la noche le otorgó la libertad tuvo en cuenta la declaración de cuatro nuevos testigos presenciales de la supuesta privación ilegítima de la libertad que protagonizó en mayo pasado en la localidad bonaerense de General Rodríguez, lo que motivó una «reevaluación» de la prueba que existía en el expediente y benefició al acusado con la excarcelación por el «beneficio de la duda».
«Los testigos presenciales de los incidentes que dieron raíz a los hechos endilgados a Valenzuela, dan cuenta del estado de alcoholismo y exaltación en el que se habría encontrado el denunciante y su enemistad manifiesta contra el aquí imputado Valenzuela y sus amistades», dice entre sus conclusiones el juez de Garantías Gabriel Castro.
Para el fiscal que investigó el caso, Raúl Villalba, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 9 del Departamento Judicial de Moreno-General Rodríguez, L-Gante (23) está acusado por cuatro hechos: Las amenazas simples en concurso real con privación ilegítima de la libertad en concurso ideal con amenazas coactivas en perjuicio de Darío Gastón Torres; la privación ilegítima de la libertad simple en concurso ideal con amenazas simples de Rosa Catalina Passi; la tenencia simple de estupefacientes; y el encubrimiento agravado por el ánimo de lucro por tener en su poder un IPhone 12 Pro denunciado como robado.
Para el magistrado, las declaraciones de los nuevos testigos realizadas a fines del mes pasado motivaron una «reevaluación» de la prueba y ordenó la inmediata libertad de L-Gante. El juez Castro entendió que debía garantizarse el principio de «in dubio pro reo» (que establece que en caso que existan dudas se debe beneficiar al imputado) y «la regla general de que el acusado transite el proceso en libertad durante la sustanciación del mismo, y hasta tanto exista una condena en su contra; máxime, cuando las dudas advertidas tornan, a mi entender, que el actual encierro preventivo deviene injusto e irrazonable».
En sus conclusiones, además de la declaración de esos nuevos testigos, el magistrado evaluó una nueva declaración de la víctima Passi, quien -para el juez- incurrió en «múltiples contradicciones» respecto a su testimonio anterior.
Fuente: MinutoUno