El mundo volvió a registrar el día más caluroso de su historia el lunes 22 de julio, superando al domingo, que acababa de marcar un nuevo récord, según los datos preliminares de una agencia de control de la Unión Europea. Mientras las olas de calor crepitaban en todo el mundo y los incendios arrasaban zonas del Mediterráneo, Rusia y Canadá, la temperatura media global del aire en superficie se elevó el lunes a 17,15 grados Celsius.
Es decir, la temperatura media mundial fue 0,06 grados Celsius superior a la registrada el domingo, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la UE, que lleva registrando estos datos desde 1940. Esta cifra incluye las temperaturas del hemisferio sur, actualmente en invierno, lo que hace descender la media mundial. Los científicos señalan que es posible que esta semana se supere de nuevo el récord del lunes, ya que los picos de temperatura suelen producirse en conjuntos.
El último día de calor récord fue en julio de 2023, cuando se batió el máximo diario durante cuatro días consecutivos, del 3 al 6 de julio. Antes de eso, se estableció en agosto de 2016. Lo que hace inusual el récord de este año es que, a diferencia de 2023 y 2016, en abril el mundo salió del patrón climático de El Niño, que suele amplificar las temperaturas globales debido a unas aguas más cálidas de lo habitual en el Pacífico oriental.
Karsten Haustein, climatólogo de la Universidad de Leipzig, en Alemania, dijo que era sorprendente que se hubiera vuelto a batir el récord ahora que el mundo se encuentra en la fase “neutra” de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Esto apunta a una mayor influencia del cambio climático, impulsado por la quema de combustibles fósiles, en el aumento de las temperaturas globales. “Este pasado lunes podría haberse establecido un nuevo récord mundial de temperatura media global absoluta más cálida de la historia, remontándonos a decenas de miles de años atrás”, afirmó Haustein.
Fuente: Diario La Tercera (Chile)