El cirujano Daniel Ojeda (60), apodado en los medios como el “Lotocki entrerriano”, había admitido su responsabilidad en el juicio por la muerte en 2022 de una paciente en una clínica no habilitada que montó en Villa General Mitre, CABA. Ya sabía de lo que se trataba: la Justicia de Entre Ríos lo había condenado por el homicidio de una mujer y por lesionar a otras dos, y lo inhabilitó para ejercer la medicina. Este martes, los magistrados del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°1 porteño le unificaron la pena en 11 años de prisión y la prohibición sobre su profesión durante 16.
Los jueces del TOCC N°1, Fernando Ramírez, Luis Salas y Adrián Pérez Lance, consideraron a Ojeda responsable por los delitos de «homicidio simple en concurso ideal con desobediencia a una orden judicial», y le dieron la pena de 8 años de prisión. Sin embargo, la pena para Ojeda quedó unificada en 11 años de prisión, ya que cuando mató a su segunda paciente ya estaba condenado a 8 años de prisión por otro homicidio ocurrido en la ciudad de Concordia y, además, tenía prohibido ejercer la medicina por 16 años. Los fundamentos del fallo que se conoció este martes se difundirán el próximo 1º de octubre.
Pero, en este caso, el falso Lotocki “a principios del juicio reconoció su responsabilidad en los hechos que le imputan”, según pudo saber Infobae. Fue ante esto que la Fiscalía, representada por Horacio Azzolin y la auxiliar Jazmín Auat, solicitó en su alegato la condena que finalmente le concedieron los jueces. Así, el “Lotocki entrerriano” extiende su estadía en el penal de Ezeiza, donde ya cumplía la condena por homicidio imprudente y un amplio abanico de lesiones que le otorgó la Justicia de Entre Ríos por la muerte de una paciente en 2019 en la ciudad de Concordia.
La uruguaya Iris Amaro (45) falleció dos días después de someterse a una liposucción con Ojeda. Ese fallo fue confirmado en marzo de este año. Eso no lo disuadió de seguir practicando tratamientos estéticos riesgosos y en lugares no aptos. Así, se fue de Entre Ríos e instaló en Buenos Aires otra clínica clandestina en la que ofrecía servicios de estética-plástica. El 3 de junio de 2022, Débora Campos Gonzáles murió tras someterse a una liposucción, según la investigación que llevó adelante el fiscal Marcelo Retes, a cargo de la Fiscalía Criminal y Correccional N°23.
Fuente: Diario UNO (Entre Ríos)