El 9 de julio de 2024, se realizó el primer implante exitoso en seres humanos del corazón artificial total BiVACOR, dentro de un estudio de viabilidad temprana de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos. El corazón artificial total BiVACOR es una bomba rotativa biventricular de titanio con una única pieza móvil que emplea un rotor levitado por fuerzas magnéticas, y que bombea la sangre y reemplaza los dos ventrículos de un corazón que falla.
El éxito de la operación ha quedado demostrado fuera de toda duda semanas después de realizarse, y ha sido ahora cuando se ha anunciado públicamente. La intervención quirúrgica la efectuaron especialistas del THI (Texas Heart Institute). El corazón artificial es obra de BiVACOR, una compañía de dispositivos médicos. El receptor de este novedoso corazón artificial sin válvulas ha sido un paciente con insuficiencia cardíaca terminal. El cometido del dispositivo es mantenerle con vida hasta que se le pueda realizar un trasplante de corazón natural.
El objetivo de este primer estudio clínico en seres humanos es evaluar la inocuidad y el desempeño del corazón artificial total BiVACOR como solución de puente al trasplante para pacientes con insuficiencia cardíaca biventricular grave o con insuficiencia cardíaca univentricular en que no se recomienden dispositivos de asistencia ventricular izquierda. Después de este primer implante, que se llevó a cabo en unas instalaciones del Centro Médico de Texas, cuatro pacientes más ingresarán en el estudio.
La insuficiencia cardíaca es una epidemia mundial que afecta a por lo menos 26 millones de personas en todo el mundo y a 6.2 millones de adultos en los Estados Unidos, y cuya prevalencia está aumentando. Los trasplantes de corazón se reservan para quienes tienen insuficiencia cardíaca grave y se limitan a menos de 6000 intervenciones al año en todo el mundo. Por esta razón, los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos calcularon que hasta 100.000 pacientes podrían beneficiarse inmediatamente de dispositivos mecánicos de asistencia circulatoria.
El mercado europeo tiene aproximadamente el mismo tamaño. El corazón artificial total BiVACOR representa un cambio drástico en el diseño de corazones artificiales. Su tamaño es adecuado para la mayoría de los hombres y de las mujeres (con una superficie corporal de más de 1,4 metros cuadrados). A pesar de ser pequeño, el corazón artificial total BiVACOR puede proporcionar un gasto cardíaco suficiente para un hombre adulto que hace ejercicio.
Mediante tecnología de levitación magnética (el mismo principio que se emplea en los trenes de alta velocidad) el aparato tiene un diseño singular de bomba con una sola pieza móvil: un rotor doble suspendido por fuerzas magnéticas, con paletas izquierdas y derechas ubicadas dentro de dos cámaras separadas, que forman un impulsor centrífugo doble que empuja la sangre desde las respectivas cámaras de la bomba hacia la circulación pulmonar y la circulación sistémica (corporal).
El corazón artificial total no tiene válvulas ni ventrículos flexibles; la tecnología MAGLEV hace posible el flujo pulsátil de salida debido al giro rápido del rotor de la bomba. La suspensión sin contacto del rotor gracias a la tecnología MAGLEV se diseñó para eliminar la posibilidad de desgaste mecánico y proporcionar espacios sanguíneos grandes que minimicen los traumatismos de la sangre, con lo cual se ofrece un corazón de reemplazo durable, confiable y biocompatible.
Fuente: Portal Noticias de la Ciencia