La reunión clave entre los empresarios del autotransporte público de pasajeros y representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) fracasó y al vencerse esta medianoche el plazo de la conciliación obligatoria que había sido dictada por el mnisterio de Trabajo, los choferes realizarán un paro de actividades de 24 horas en los servicios de colectivos de corta y media distancia a partir de las 0 de este martes que afectará al interior del país.
El Ministerio de Transporte anunció que garantizará la suba salarial que reclama la UTA, por lo que no habrá paro de colectivos este martes en el AMBA. No obstante, al no alcanzar un acuerdo, en el interior sí se llevará a cabo la medida de fuerza. El incremento salarial fue dictaminado a través de un decreto de la cartera de Trabajo y Transporte. La noticia se dio a conocer a última hora de este lunes cuando ambos ministerios emitieron una Resolución Conjunta «excepcional», a partir de la cual se acordó «el pago de los trabajadores y los servicios de transporte automotor del AMBA, de jurisdicción nacional».
En cuanto a la situación del interior, Transporte ratificó que ya se hizo el pago del fondo compensador dispuesto por la ley de presupuesto, pero en esta parte del país el paro sería inevitable. Minutos antes, la UTA había anunciado para esta medianoche un paro nacional de colectivos por 24 horas al no llegar a un acuerdo con las autoridades nacionales y las empresas del sector, luego de una extensa reunión que duró varias horas. De esta manera, la huelga comenzará en el interior a las 0 del martes y se prolongará durante todo el día. La medida de fuerza afectará a las líneas de corta y media distancia.
La determinación se produjo en medio de un conflicto que se inició hace varios meses en reclamo de un aumento salarial, razón por la cual este lunes el sindicalista volvió a reunirse con funcionarios del Ministerio de Trabajo y con las cámaras empresarias del sector, pero las negociaciones, en principio, no prosperaron. En esta oportunidad, la cartera laboral, encabezada por Raquel «Kelly» Olmos, ya no pudo exigir la extensión de la conciliación obligatoria que regía hasta el momento, por lo que el cese de actividades de los colectiveros se creía que era inevitable, algo que finalmente no sucedió en el AMBA.
Fuente: La Prensa