«Un acuerdo con los palestinos, basado en dos Estados para dos pueblos, es lo correcto para la seguridad y economía de Israel y para el futuro de nuestros hijos. La paz es la decisión más valiente que podemos tomar. Paz no es debilidad», ha afirmado Yair Lapid, convirtiéndose en el primer jefe de Gobierno israelí en los últimos seis años que apoya la creación de un Estado palestino desde el atril de la Asamblea General de la ONU. De lo que no ha sido el primero es en avisar que Israel «hará lo que tiene que hacer» para evitar un Irán nuclear. «Pese a todos los obstáculos, la mayoría de israelíes apoya la visión de la solución de dos Estados. Yo estoy entre ellos. Tenemos solo una de una condición, que el futuro Estado palestino sea pacífico y no otra base de terror que amenace el bienestar y la existencia misma de Israel», ha añadido Lapid aludiendo a la retirada de Gaza.
Su decisión de rescatar la fórmula de dos Estados, enterrada con la parálisis del proceso de paz en 2014, ha abierto un enorme debate en su polarizado país que el 1 de noviembre acude a las urnas por quinta vez desde 2019. No es la primera vez que Lapid apoya la solución de dos Estados desde que, hace diez años, abandonara la televisión para crear el partido centrista Yesh Atid. Pero, en campaña electoral, cualquier frase tiene repercusión y más si es sobre el conflicto israelopalestino en la sesión anual en la ONU y tras meses de atentados. Las críticas de la derecha, incluyendo algunos ministros en su coalición formada por conservadores, centristas, izquierdistas y un partido árabe, se centran en el timing (primer ministro en funciones al frente de un Gobierno creado en 2021 sobre el consenso que no habrá negociación para un Estado palestino, pero tampoco anexión de una parte de Cisjordania) y el contenido.
«En el contexto de la ola de terrorismo palestino y las escandalosas declaraciones de Abu Mazen en Berlín, toda charla sobre el establecimiento de un Estado palestino equivale a rendirse al terrorismo», ha afirmado el ministro de Finanzas, Avigdor Lieberman, en alusión al reciente discurso del presidente de la Autoridad Nacional Palestina que acusó a Israel de cometer «50 holocaustos» contra su pueblo. «Solo si nos separamos de los palestinos bajo la fórmula de dos Estados, evitaremos convertir a Israel en un estado binacional», responde el ministro de Seguridad Interna, el laborista Omer Bar Lev. Su partido y Meretz, ambos de izquierda y en el Gobierno, aplauden a Lapid, aunque temen que muchos electores suyos se pasen al partido del primer ministro poniendo en peligro su presencia en la Knésset y, de hecho, las posibilidades del bloque de Lapid ante el liderado por el ex primer ministro Benjamin Netanyahu.
Fuente: El Mundo (España)