Una investigación por el robo de un auto ocurrido días atrás en el centro del partido de Avellaneda terminó con el descubrimiento de un taller de autos clandestino en la localidad de Quilmes Oeste, donde funcionaba un desarmadero ilegal de vehículos robados que era manejado por una familia. El propietario de la vivienda ubicada en Urquiza al 2300, en el sur del Conurbano, es un jubilado de 65 años, en teoría dedicado a la compra y venta de autos, a quien se le atribuye ser el jefe de una banda integrada por su hijo y su esposa, aunque no descartan la participación de otros miembros.
Tanto el presunto cabecilla del clan familiar, como su hijo, de 21 años, quedaron tras las rejas al no poder justificar la presencia del vehículo robado, un Fiat Duna, ni la de más de 100 auto partes que serían de coches sustraídos y estaban listas para ser vendidas en el mercado negro. Además, secuestraron celulares y un arma de fuego marca Bagual, calibre 22, con decenas de municiones. Por su parte, la pareja del principal acusado, solo estuvo demorada algunas horas hasta que recuperó la libertad por falta de pruebas, aunque que quedó imputada.
Sin embargo, los investigadores sospechan que habría sido miembro activo de la empresa familiar de «roba coches». Fuentes de la investigación señalaron que la banda habría operado durante años bajo la misma modalidad. No obstante, ninguno de los sospechosos contaría con antecedentes delictivos. Todo comenzó tras el hurto de un auto Fiat, modelo Duna en Suárez y Avenida Roca, Avellaneda, cuyo paradero fue descubierto estacionado en la vereda de la casa de los imputados, luego de tareas investigativas de los efectivos de la Comisaría Tercera de Quilmes.
Una vez constatada la presencia del auto con pedido de secuestro por robo, los uniformados fueron aviso a la fiscal Mariana Curra Zamaniego, de la UFI 6 del Departamento Judicial de Quilmes, que solicitó la orden de allanamiento, otorgado por el Juzgado de Garantías 2. La fiscalía caratuló el caso por los delitos de «encubrimiento agravado con fines de lucro» y «portación ilegal de arma de fuego de uso civil».
Fuente: Diario Crónica