La primera ministra de Suecia, la socialdemócrata Magdalena Andersson, anunció que presentará su dimisión, tras confirmarse la derrota del bloque de centroizquierda frente a la oposición de derecha en las elecciones legislativas del domingo. El bloque formado por tres partidos de derecha y el de extrema derecha Demócratas de Suecia (SD) obtuvo «una pequeña mayoría pero una mayoría así y todo», afirmó Andersson en rueda de prensa. «Así que mañana (jueves) pediré dimitir de mis funciones de primera ministra y después de eso la responsabilidad recaerá en el presidente del Parlamento», agregó.
Según resultados casi definitivos, con más del 99% de los votos escrutados, el bloque de derecha y extrema derecha liderado por el conservador Ulf Kristersson habría recabado 176 escaños, frente a los 173 obtenidos por el bloque de izquierda encabezado por Magdalena Andersson. Algo más de 44.500 votos separaban el lunes a ambos bloques, que habían mantenido estos días la prudencia a la espera de un resultado definitivo, aunque los cuatro partidos del bloque de derecha han tenido reuniones y los medios suecos especulaban ya con el posible reparto de ministerios.
Como en anteriores elecciones, se avecinan semanas de arduas negociaciones para formar un nuevo Ejecutivo en un país con una larga tradición de gobiernos democráticos. Andersson vaticinó que será una legislatura «dura» y «complicada» por la escasa diferencia y se mostró preocupada por el ascenso del SD. «Eso intranquiliza a muchos suecos. Veo esa intranquilidad y la comparto», afirmó la primera ministra, que instó a combatir el odio y la intolerancia y llamó a las otras tres fuerzas de la derecha a ponerle «límites» al SD.
La líder socialdemócrata resaltó asimismo que su partido obtuvo un resultado electoral «sólido» y que es «con claridad» el más grande de Suecia. Los medios suecos rumorean con la posibilidad de que conservadores y democristianos formen un ejecutivo de minoría, encabezado por Kristersson y apoyado desde fuera por las otras fuerzas del bloque. Sin embargo, el SD ha reclamado un papel «central» y ambiciona «formar parte del gobierno», según dijo la noche electoral su líder, Jimmie Åkesson.
Fuentes: Deutsche Welle en Español y Euronews