Ernesto Angel García Maañón, juez de Cámara de Apelaciones y Garantías que tuvo a cargo el caso de la muerte de Diego Armando Maradona, y su custodio (un oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires), abatieron a balazos a dos de los siete delincuentes que intentaron asaltarlos mientras se desplazaban en un automóvil, luego de que abandonaran un polígono de tiro. Los fallecidos tenían 18 años y un tercer marginal, de 16, resultó herido de gravedad. Este suceso ocurrió el sábado, en el sur del conurbano bonaerense, y las autoridades buscan a los restantes ladrones.
El hecho se produjo a las 18.30, cuando el funcionario y su custodio, que resulta ser un capitán de la fuerza de seguridad, se movilizaban en un Renault Captus, propiedad del magistrado, con dominio finalizado en JB, oportunidad en la que fueron interceptados con fines de robo por los malvivientes en el cruce de Cevallos y Paso, en las cercanías de la Villa El Monte. De acuedo a lo manifestado por los informantes, las víctimas resolvieron ofrecer resistencia a este asalto, enfrentándose a disparos con los sujetos, ocasión en la que tres de ellos cayeron heridos y sus cómplices alcanzaron a fugar a la carrera.
Trascendió que los sospechosos tuvieron que ser trasladados de urgencia al Hospital Zonal General de Agudos Doctor Isidoro Iriarte, pero uno de ellos, identificado como Nicolás Ezequiel Martínez, de 18 años, ingresó muerto al centro asistencial con impactos de arma de fuego en la región torácica y en una de sus piernas. En tanto, otro de los sujetos, llamado Emanuel Jorge Cartagena, de igual edad, presentaba un disparo en uno de los pulmones y perdió la vida cuando era operado por los médicos.
El tercer herido resultó ser un menor de 16 años, de nombre Cristian, quien está alojado en grave estado, tras recibir un balazo en la región de la columna. Con rapidez, García Maañón y el oficial, de 41 años y destinado en la División Custodia y Traslado de Detenidos, debieron ser evacuados del lugar por uniformados del Comando Patrulla (C.P.) y conducidos a la comisaría 8ª de ese distrito, ante el temor de que fueran agredidos por habitantes del mencionado asentamiento.
En la causa penal, que preventivamente se caratuló «Homicidio y lesiones», intervino el doctor Martín Conde, fiscal de la Unidad Funcional N° 3, que dispuso convocar a miembros de la Prefectura Naval Argentina (P.N.A.) para realizar pericias, incautándose una pistola Glock modelo 19 nueve milímetros (utilizada por este magistrado), otra Bersa Thunder Pro de idéntico calibre (empleada por el capitán) y un pistolón Rexio carente tanto de calibre como de numeración (que se asegura habría sido usado por los asaltantes).
Fuente: Diario Crónica