Desde hace al menos 33 años, con intervalos de 22 minutos, está llegando a la Tierra un pulso de cinco minutos de energía de longitud de onda de radio que se origina a 15.000 años luz de nosotros. Suponemos que procede de un magnetar con campos magnéticos mil millones de veces más fuertes que el campo magnético terrestre. Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto un nuevo tipo de objeto estelar que desafía nuestra comprensión de la física de las estrellas de neutrones.
El objeto podría ser una magnetar de período ultralargo, un tipo raro de estrella con campos magnéticos extremadamente fuertes que pueden producir poderosos estallidos de energía. Hasta hace poco, todos los magnetares conocidos liberaban energía a intervalos que iban desde unos pocos segundos hasta unos pocos minutos. El objeto recién descubierto emite ondas de radio cada 22 minutos, lo que lo convierte en el magnetar de período más largo jamás detectado.
El nuevo tipo de objeto estelar fue descubierto utilizando Murchison Widefield Array (MWA) en Australia Occidental por un grupo de investigación internacional dirigido por la Dra. Natasha Hurley-Walker (Universidad de Curtin e ICRAR, Australia). La fuente, probablemente una magnetar, una estrella de neutrones en rotación con campos magnéticos extremadamente fuertes, más de mil millones de veces más fuertes que el campo magnético más poderoso creado en la Tierra, fue etiquetada como GPM J1839-10.
Está a una distancia de 15.000 años luz de la Tierra en la constelación Scutum (El Escudo). Es solo el segundo magnetar de período ultralargo jamás detectado, descrito como un enigmático objeto transitorio que aparecería y desaparecería intermitentemente, emitiendo poderosos rayos de energía tres veces por hora. «Este notable objeto desafía nuestra comprensión de las estrellas de neutrones y los magnetares, que son algunos de los objetos más exóticos y extremos del Universo», dice Hurley-Walker en un comunicado.
«El primero de estos enigmáticos objetos transitorios nos tomó por sorpresa. Estábamos perplejos y, por lo tanto, comenzamos a buscar objetos similares para averiguar si se trataba de un evento aislado o solo de la punta del iceberg». Escaneando los cielos con el telescopio MWA, el equipo pronto descubrió la otra fuente, la citada GPM J1839-10, que emite ráfagas de energía que dura hasta cinco minutos, cinco veces más que el primer objeto. Observaciones de seguimiento con otros telescopios confirmaron el descubrimiento y proporcionaron detalles sobre las características únicas del magnetar.
Fuente: Levante-El Mercantil Valenciano (España)