Luego de que en la última semana una anaconda amarilla (eunectes notaeus), de 3,20 metros de longitud y preñada de 60 crías fuera liberada en el entorno del río Uruguay, los expertos señalaron qué peligrosidad tiene el animal.
«No es como la película Anaconda. No ataca seres humanos, porque no son una presa. Si se encuentra con un humano, se va a escapar», dijo este sábado en diálogo con el matutino El País Carmen Leizagoyen, encargada del Área de Fauna del Ministerio de Ambiente.
La anaconda amarilla «se alimenta de invertebrados, peces, apereás, pequeños roedores, huevos, comadrejas, ese tipo de animales», apuntó Leizagoyen. Consultada por la posibilidad de que una anaconda ataque a un humano, la especialista detalló: «Si uno la va a agarrar, le va a tirar un tarascón, como un perro, si no lo conoce; el animal va a defenderse, pero no va a atacar».
El animal capturado el pasado 18 de noviembre fue analizado clínicamente en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de la República, donde se verificó que no tenía ninguna patología y se confirmó que estaba preñada.
Se trata de la sexta anaconda amarilla que es capturada en el último año y medio, y la de mayor tamaño; de ellas; una falleció y otras fueron liberadas. El punto de liberación no se ha dado a conocer debido a la caza indiscriminada de estos animales y su alto valor en el mercado negro.
Ignacio Etchandy, integrante de la asociación, indicó que ya se liberaron seis animales de la misma especie o similares en los últimos años. Esta anaconda capturada en Nueva Palmira es el ejemplar más grande que se ha registrado en Uruguay: mide 3.20 metros y pesa 19.7 kilogramos. Se había refugiado en una embarcación que había llegado al puerto desde Argentina.
Fuente: El País (Montevideo) y Teledoce.com