El recién elegido para la presidencia, Yamandú Orsi, pasó su niñez y adolescencia rodeado de cajones de verduras en el almacén de su padre, fue profesor de historia, intendente departamental y este domingo consiguió el regreso de la izquierda uruguaya al poder. En el balotaje celebrado este domingo en Uruguay, Orsi, del Frente Amplio, obtuvo el 49.84% de los votos, frente al 45.87% de su rival, el oficialista Álvaro Delgado, informó la Corte Electoral. El 4,29% restante pertenece a votos en blanco y anulados.
Orsi está casado en segundas nupcias con Laura, que cultiva un bajo perfil y con la que tuvo hace 11 años a los mellizos Victorio y Lucía. Fue bailarín de folklore; en fútbol se declara hincha de Peñarol y, al ser consultado sobre religión, reconoce que fue perdiendo la fe y ahora es agnóstico. El futuro mandatario uruguayo es miembro del Movimiento de Participación Popular (MPP), que lidera el expresidente de la República, José Mujica, dentro del heterogéneo FA.
En marzo pasado renunció a la intendencia, ganó su candidatura presidencial en la interna del FA y en las elecciones del 27 de octubre fue el candidato más votado (con más del 43 por ciento), aunque no alcanzó la mayoría para evitar el balotaje ante el oficialista Álvaro Delgado. Su trayecto de vida lo hizo crecer en contacto permanente con la gente y es caracterizado por analistas y muchos actores políticos como un articulador y dirigente de diálogo.
«Siempre hay que negociar, incluso aunque se tenga mayorías», señaló a Teledoce horas después de los comicios que le dieron la mayoría al FA en el Senado y que dejaron sin mayoría propia a los dos grandes bloques en Diputados. Para su Gobierno del periodo 2025-2030 prometió «crecimiento» con «igualdad» para promover el «desarrollo» y «mayor prosperidad». Dice que lo desvela «la injusticia» y «transformar» las «cosas simples», aunque aclara que el FA debe ganar «no para vengarnos» sino para estar «del lado del pueblo».
En 1991, Orsi se recibió de docente de historia y dio clases en liceos públicos hasta que en 2005 fue convocado por el Frente Amplio (FA) para desempeñar su primer cargo político, secretario general de la intendencia de Canelones, en el que estuvo una década. En las elecciones departamentales de 2015 fue electo intendente de Canelones, el segundo departamento más poblado e importante motor de la producción agrícola e industrial uruguaya, cargo para el que fue reelecto en 2020 con el 51 por ciento de los votos.
De perfil moderado y estilo campechano, el hombre que contó que de niño le tenía miedo a la luna y que se prepara para ser presidente desde hace mucho tiempo. Orsi no presentó un plan de gobierno antes de las elecciones, lo que despertó críticas de sus detractores. «Quiero ser presidente, y voy a ser presidente porque quiero hacerme cargo de cumplir con cada uno de esos cinco compromisos básicos junto al equipo del Frente Amplio», aseguró en un multitudinario acto de cierre de campaña en el Parque Batlle en Montevideo.
Fuente: Diario Perfil