El ciclón Daniel, con vientos de hasta 180 kilómetros por hora y precipitaciones de hasta 250 mililitros por hora acompañadas de tormentas eléctricas e inundaciones, ha provocado al menos 2.000 muertos en Libia, según ha anunciado un portavoz militar. Además, podría haber entre varios miles de desaparecidos.
La depresión subtropical impactó principalmente en las regiones de Bengasi, Al Marj, Al Bayda, Shahat, Derna y Tobruk. La sede central de la Media Luna Roja ha recibido hasta el momento más de 2.000 llamadas de ciudadanos que se encontraron atrapados en sus domicilios como consecuencia de las lluvias torrenciales y la caída de árboles.
Hace unas horas, la cifra era mucho más baja: «Al menos 150 personas murieron debido a las inundaciones provocadas por la tormenta Daniel en Derna, en las regiones de Jabal Al Akhdar y en los suburbios de Al Marj», en el este de Libia, afirmó el portavoz del gobierno, Mohamed Massoud.
Sin embargo, en torno a las 21.00 horas, la cifra comenzó a subir alarmantemente. Las autoridades locales de Bengasi, la segunda mayor ciudad del país, decretaron ayer un toque de queda de dos días a partir de las ocho de la tarde y llevaron a cabo la evacuación de varios municipios, especialmente de aquellos cercanos a ríos y valles.
La Compañía Nacional de Petróleo (NOC) declaró el estado de máxima alerta y cerró durante al menos tres días los yacimientos de Ras Lanuf, Sidra, Brega y Zueitina para asegurar la seguridad de los empleados y sus instalaciones. Asimismo pidió a todas las empresas afiliadas restringir los movimientos fuera de los sitios petroleros además de monitorear los movimientos de sus barcos.
El jefe del Gobierno de Unidad Nacional (GUN), establecido en Trípoli, Abdelhamid Dbeiba, ordenó a todos los organismos estatales que prioricen la gestión de las inundaciones y la creación de comités de emergencia para reaccionar rápidamente.
Fuente: El Mundo (España)